Ojo con el bullying:  

«el 70 por ciento de los niños de latinoamérica son directa o indirectamente afectados por el bullying” 

Según la ONG Plan internacional, América Latina es la región con mayores índices de acoso escolar. Las razones son muchas: Discriminación, desigualdad social, intolerancia hacia culturas o costumbres, tendencias sexuales, apariencias físicas, entre otros.

En este mismo momento, hay miles de niños en el mundo que están siendo abusados física, emocional, o sexualmente en alguna parte del mundo.

Creo que es momento de abrir los ojos a esta dura realidad que ha provocado suicidios u homicidios en niños que, con suerte, habían llegado a la adolescencia.

Soy fiel creyente que todo esto se podría evitar con campañas en el colegio, en los medios sociales, conversaciones en la casa, y una educación basada en valores. Sin embargo, hay otra forma más inmediata de detenerlo, y esta es: Identificarlo.

Los padres quisiéramos creer que nuestros hijos nos tienen la suficiente confianza para decirnos lo que les está pasando, y que si les llegara a suceder, lo sabríamos. Sin embargo, no siempre es así. Existen señales, como cambios en el comportamiento, en la comunicación, y hasta en la apariencia que nos darán la pauta para identificarlo, y apoyar a nuestros hijos.

1.- No quiere ir al colegio.

Todos hemos dicho que estamos enfermos o que nos sentimos mal, con tal de no ir al colegio. Sin embargo, cuando el niño insiste en ausentarse, debemos ir más allá e indagar en las verdaderas razones. Además de preguntarle calmadamente, también podemos pedir una cita con los maestros.

2.- Lenguaje corporal.

Lo más común es que el niño prefiera decir que no pasa nada, y que lo niegue, a pesar que le preguntamos directamente si alguien lo molesta en el colegio. Antes de hacer esta pregunta debemos estar muy atentos a lo que dice también con su cuerpo. Un cambio en su postura, el sobarse las manos, el apretar algo con fuerza, un contacto visual esquivo, o forzadamente directo a los ojos, nos dice que hay algo que no se atreve a decir.

3.- Cambios de humor

Los cambios repentinos de comportamientos son señales a las que hay que poner atención. El llegar enojado del colegio, encerrarse en su cuarto, no querer salir a jugar, o el dejar de hacer las cosas que le gustaban, convirtiéndose en niños miedosos, que han perdido la seguridad y la confianza que antes poseían.

Sin dejar de mensionar que hay niños que se vuelven agresivos en sus casas, y como una forma de desahogo, se pueden volver ellos mismos los agresores.

4.- Síntomas físicos

El miedo y la angustia se manifiestan de distintas maneras en cada persona. Los dolores de estómago, espalda, el no conciliar el sueño, o incluso algunas alergias y ronchas son formas en que el cuerpo grita lo que nuestra boca calla.

En fin, hay muchas señales que nos dicen a gritos que nuestros niños están sufriendo acoso en el colegio. Más allá de nombrarlas, quiero pedirles que no las pasemos por alto. No esperemos a que sea demasiado tarde.

Quien ha sufrido bullying sabe lo que se siente y sobre todo lo que se sufre.

A mi también me hicieron bullying, cómo olvidarlo. Cómo olvidar la humillación, la angustia, el desamparo, y la profunda frustración de sentirse sola e incomprendida.

El día que mi mamá accedió cambiarme de colegio, debido a los constantes abusos verbales y físicos por parte de una niña 3 años mayor que yo, mi vida cambió. Volví a creer en mí y en lo que valía como persona. Volví a ser feliz.

@paorivano